Por María Inés Salvatierra, abogada previsional.-

Concluido el año 2020 y como uno más de los efectos de la pandemia en nuestro sistema previsional, los números dados a conocer oficialmente en relación con la cantidad de beneficios previsionales otorgados durante el año representa un 48% del promedio de nuevos beneficios de los últimos tres años inmediatamente anteriores a 2020.

Iniciada la cuarentena, el organismo previsional se encontró cerrado, con los turnos reprogramados producto de la situación que se vivió. Luego atravesamos una segunda etapa en la que se recibieron los expedientes de los turnos que se habían cancelado y paulatinamente comenzó la atención presencial y la habilitación de la atención virtual; pero no fue suficiente para dar respuesta a la cantidad de titulares de futuros beneficios que pretenden acceder a sus jubilaciones o a su prestación previsional. Cerró el año en un poco más de 115.000 nuevos beneficios otorgados, siendo el promedio de años anteriores unas 237.000 nuevas prestaciones previsionales.

Ahorro para el Gobierno

La baja en el número de beneficios previsionales y la suspensión de la aplicación de Ley de Movilidad Previsional generaron un ahorro para el Gobierno nacional en cuanto al pago de nuevas prestaciones y de aumentos trimestrales, los que, es cierto, fueron otorgados por decreto. Pero el total anual se ubicó por debajo de lo que hubiese sido con la ley suspendida.

Situación actual

La realidad actual es que la Administración Nacional de la Seguridad Social, aun habiendo habilitado una atención virtual para la tramitación de algunas gestiones, no logró retomar la gestión previsional con normalidad. Es prácticamente imposible conseguir turnos presenciales, la atención virtual es excesivamente lenta (en la Justicia Federal ya se presentaron varias acciones de amparo por su demora) y la cantidad de trámites que se inician y otorgan se encuentran muy por debajo del promedio de las gestiones que se realizaban años anteriores. Esto genera un descontento en la población, sobre todo en los titulares de la prestación que se pretende gestionar, ya que se encuentran a la espera de conseguir un turno para dar inicio a su jubilación o a la espera de que se responda a la atención virtual realizada.

Esperamos como sociedad que, así como las empresas y comercio supieron adecuarse a los tiempos de pandemia, ya sea de manera virtual, presencial con protocolos o a través de trabajo desde los hogares, la Anses logre en breve amoldarse a los tiempos que vivimos para dar solución a todas las inquietudes previsionales.